El 5 de noviembre de 2026, Victoria Villarruel, vicepresidenta de la Nación, manifestó su repudio por la clausura de la Papelera del Sur, empresa que llevaba más de 50 años operando como la única fábrica de cartulina encapada de Argentina. La declaración se produjo luego de que, el día anterior, la mandataria recibiera a la Cámara del Papel y Afines (CAPA) en Bahía Blanca para conocer la situación del sector.

Reacción del gremio

En una asamblea local, Gustavo Lanaro, secretario general del Sindicato de Papeleros de la zona, expresó su frustración ante el cierre: > "Somos personas que nacimos acá, que queremos seguir viviendo acá y que tenemos nuestras familias acá. No sabemos qué vamos a hacer".

El video de sus palabras se viralizó en redes, generando un amplio debate sobre el futuro del empleo en pequeñas ciudades.

Comentario de la vicepresidenta

Villarruel reaccionó en la red social X, señalando la relevancia de este tipo de empresas para el interior del país: > "Los que vivimos fuera de la Capital Federal sabemos lo que representa una industria como esta para los pueblos. Me duele cada vez que se pierde un trabajo. El progreso no debe pasar por la desaparición de las pymes".

En la misma publicación, recordó la reunión con CAPA, donde se abordaron temas como la distribución del papel, la dependencia de importaciones y los obstáculos impositivos que afectan al sector.

Contexto económico

El cierre se produce en un contexto de creciente incertidumbre financiera, con el riesgo país superando los 900 puntos. La medida ha sido vinculada por la vicepresidenta a las políticas económicas implementadas por el presidente Javier Milei.

Próximos pasos

El gobierno aún no ha anunciado medidas específicas para mitigar el impacto laboral en Tornquist, donde la planta dejó sin empleo a 160 trabajadores. Se espera que la discusión sobre alternativas de apoyo a la industria del papel continúe en los próximos encuentros institucionales.