En el programa Infobae al Regreso, el viernes 6 de noviembre de 2026, el politólogo Andrés Malamud sostuvo que la raíz de los problemas argentinos radica en la incapacidad del Estado para crear normas y recompensas, y no en supuestas características culturales del pueblo.
Democracia pacífica, pero insuficiente
Malamud comparó la retórica agresiva de la política local con la realidad cotidiana, señalando que “Argentina es muy agresiva retóricamente. En la práctica somos mucho más pacíficos”. Añadió que la democracia argentina permite cambiar de gobierno sin violencia: “Una democracia es un sistema en el cual nos deshacemos de nuestros gobernantes sin derramamiento de sangre”. Sin embargo, advirtió que esa estabilidad no se traduce en crecimiento económico: “La democracia no alcanzó para la economía”.
Falta de incentivos y castigos
El académico recurrió al concepto del “dilema del prisionero” para describir la ausencia de mecanismos que obliguen a cumplir las normas. “Argentina tiene un problema de organización colectiva, no de racionalidad individual”, explicó, y ejemplificó con la conducta de los argentinos en el exterior, donde respetan semáforos y no tiran basura. Según él, la carencia de sanciones y recompensas genera comportamientos contraproducentes: “Si te portás mal no hay castigo y si te portás bien no hay premio”.
Justicia como punto crítico
Malamud criticó la tendencia de los gobiernos a recurrir a tribunales extranjeros para garantizar inversiones, en lugar de fortalecer la justicia nacional. “La casta de las castas es la Justicia”, afirmó, subrayando que la debilidad institucional erosiona la confianza y dificulta la creación de reglas previsibles.
El auge de Milei y la crisis de los partidos tradicionales
Al analizar el ascenso del economista Javier Milei, el politólogo identificó dos motores: el rechazo a la clase política tradicional y la urgencia de respuestas ante la crisis económica. Describió el fenómeno como “un grito de basta” que combina descontento con la gestión de la pandemia y el deterioro de la situación financiera.
Lecciones de la historia reciente
Malamud recordó que la década de 1970 dejó una derrota para los grupos armados y las Fuerzas Armadas, lo que impulsó un consenso en torno a la resolución pacífica de los conflictos y la alternancia institucional. Aun así, sostuvo que la democracia por sí sola no ha logrado resolver los problemas estructurales del país.
"Argentina es muy agresiva retóricamente. En la práctica somos mucho más pacíficos", afirmó Malamud.
"Una democracia es un sistema en el cual nos deshacemos de nuestros gobernantes sin derramamiento de sangre", agregó.
"La casta de las castas es la Justicia", concluyó.
Con este diagnóstico, Malamud sugiere que la clave para avanzar radica en diseñar instituciones que premien el cumplimiento y sancionen la falta, más allá de cualquier factor cultural.