El Gobierno abrió la inscripción para importar 50.000 autos híbridos y eléctricos sin arancel extrazona durante 2027 y estableció la fórmula con la que repartirá esas unidades. La medida se formalizó a través de la Disposición 451/2026 de la Dirección Nacional de Gestión de Política Industrial, que fija los criterios de selección y deja abierta la convocatoria hasta el 17 de noviembre. Por ahora no hay adjudicación de cupos ni modelos confirmados: solo el llamado a presentarse.
El reparto mantiene la división en dos mitades iguales. Un grupo de 25.000 vehículos queda para las terminales radicadas en el país y el otro tanto para personas jurídicas de la segunda categoría. Nadie puede anotarse en los dos segmentos y, si sobran unidades en uno, la norma permite trasladarlas al otro.
Producción y ventas: la fórmula para las automotrices
Entre las terminales, el mecanismo arranca con una base fija de 750 unidades para cada participante. El resto se distribuye según el peso relativo de cada empresa en dos variables: la producción total y los patentamientos de autos electrificados, medidas con datos acumulados desde 2024 hasta octubre de 2026.
La producción explica el 65% de esa distribución y los patentamientos de electrificados el 35% restante. Para el primer indicador se toma información de Adefa; para el segundo, de Siomaa, Acara y/o la DNRPA.
Importadores: cuatro escalones según el historial
En la otra mitad del cupo, el antecedente dentro del régimen define a qué segmento accede cada importador. El grupo con más de 9.000 vehículos importados o en proceso en convocatorias previas se lleva el 60% de las 25.000 unidades: 15.000 autos en total.
Los que acumulen entre 2.000 y 9.000 unidades obtienen el 12% (3.000 vehículos); los que estén entre 700 y menos de 2.000, el 6% (1.500); y los que no lleguen a 700, el 2% (500 autos entre todos). El 20% restante, unas 5.000 unidades, queda para nuevos importadores que no hayan participado ni se hayan presentado antes.
Dentro de cada escalón, el reparto será en partes iguales entre grupos económicos y solicitantes independientes, con la excepción de la reserva para cargadores. Para agrupar a empresas de un mismo conglomerado se suman sus operaciones, y la norma contempla no solo vínculos societarios o una dirección común, sino también compartir una red de concesionarias.
Además, quienes ya participaron deben acreditar un cumplimiento mínimo del 30% de las unidades recibidas en el conjunto de las convocatorias anteriores, contando tanto los vehículos importados como los que estén en proceso al publicarse la medida. No alcanzar ese piso deja afuera del llamado.
La reserva que premia la infraestructura de carga
Las 5.000 unidades para nuevos importadores se parten en dos. Una mitad se asigna con prioridad a quienes incorporen tecnologías innovadoras. La otra, 2.500 autos, queda para solicitantes que presenten un plan de inversión en infraestructura de carga eléctrica con un mínimo de 20 puntos de carga.
Si los pedidos superan esa reserva, las unidades se reparten en proporción a la cantidad de cargadores que cada participante se comprometa a instalar. No se trata, entonces, de un reparto igualitario.
La convocatoria pone en práctica los cambios que el Gobierno había introducido una semana antes, cuando dejó en cada llamado la definición de los criterios de selección. Ahora esa facultad se traduce en una fórmula concreta para las terminales y en porcentajes específicos para los importadores.