La reforma política que incluye la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) sigue sin tratamiento en el Senado y octubre terminó sin avances. La Cámara Nacional Electoral ya advirtió más de una vez que cualquier cambio debe quedar aprobado antes del 31 de diciembre, y en la Casa Rosada las conversaciones con los gobernadores continúan, aunque cada vez que el acuerdo parece cerca aparece un nuevo motivo para volver al punto de partida.
En las últimas semanas ese motivo tiene nombre propio: Patricia Bullrich. La senadora y jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA) mantiene un diálogo fluido con los mandatarios provinciales por su rol institucional y su trayectoria, y esa cercanía despierta suspicacias en un contexto de ruidos internos por los acuerdos electorales.
La desconfianza de los gobernadores
Los gobernadores observan con atención los desmarques que Bullrich hace respecto del núcleo duro libertario. La senadora insiste en que los logros macroeconómicos no llegan a la gente y reconoce razonabilidad en reclamos de sectores productivos como las pymes y el campo. Esta semana celebró el anuncio de Luis Caputo, ministro de Economía, sobre la suspensión de embargos a pymes hasta mayo de 2027, y se atribuyó la idea.
"El anuncio para aliviar la situación de las pymes es positivo. Es mirarlas a la cara y decirles: queremos llegar antes de que sea tarde", aseguró la senadora.
En su entorno admiten que mantiene contacto frecuente con los gobernadores, pero aseguran que no hace un conteo de apoyos. Los mandatarios, mientras tanto, toman nota de sus reuniones con equipos técnicos y de los contactos que reactivó con dirigentes de Juntos por el Cambio. La brecha entre la votación de la reforma en el Congreso y las elecciones provinciales sigue siendo un factor clave en la discusión.
"Cinco o seis meses, en la Argentina, es una eternidad", repite un mandatario del norte del país.
Un obstáculo en el Senado
Bullrich es la encargada de negociar el acompañamiento para la reforma política. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, cree que no están los votos para eliminar las PASO, y desde el ala más dura de los diputados libertarios deslizan que la senadora no estaría poniendo el ímpetu necesario para cerrar el acuerdo.
Varios de los dialoguistas señalan que un obstáculo son los tres senadores que responden a Mauricio Macri —el misionero Martín Goerling Lara, la chubutense Andrea Cristina y la pampeana María Huala— y coinciden en que ese punto está "trabado".
Un gobernador cercano a Bullrich, que compartió con ella espacio en Juntos por el Cambio, enfatiza que no la imagina "por el momento" compitiendo con Milei: "Tiene aspiraciones legítimas, pero no tienen por qué ser inmediatas", aclara.
El mensaje desde Rosario
En paralelo, en la ronda de negocios del RIGI (Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones) que se realizó en Rosario, Karina Milei envió un mensaje a los gobernadores: "Tienen que ganar todos". El anfitrión fue Maximiliano Pullaro, quien trabajó junto a Bullrich cuando era ministra de Seguridad.
Con el plazo de diciembre como límite, la negociación por las PASO sigue abierta y el factor Bullrich se instaló como una variable que los gobernadores no piensan ignorar.