Las estaciones de energía portátiles que los cubanos usan para tener algo de electricidad durante los apagones también están contribuyendo a romper la red. Así lo planteó Alejandro Rodríguez Azpeitía, director de la Empresa Eléctrica Provincial de Matanzas, quien sostuvo que en ese territorio se averían entre tres y cuatro transformadores cada día y que esos equipos, conocidos popularmente como "ecoflow", suman presión sobre instalaciones ya castigadas.

El funcionario combinó dos causas: los daños que dejaron las últimas tormentas y el pico de consumo que se produce en las pocas horas en que vuelve el suministro. En esa ventana, los vecinos cocinan, lavan, encienden heladeras y cargan sus baterías al mismo tiempo.

"Hoy los equipos que las personas usan para alumbrarse, como los ecoflow y las estaciones de carga, han incrementado considerablemente la carga en los transformadores", afirmó Rodríguez Azpeitía.

La cuenta que preocupa

Según su explicación, una de esas estaciones tarda unos 40 minutos en cargarse y en ese lapso demanda alrededor de 1.200 vatios. Si en un barrio diez viviendas usan el equipo a la vez, la carga extra trepa a 12 kilovatios sobre un transformador de 50 kilovatios: casi una quinta parte de su capacidad de diseño.

El problema se agrava porque en Matanzas hay zonas que pasan más de 24 horas sin luz. Cuando el servicio regresa, la actividad se concentra y el consumo se dispara. Las baterías portátiles resolven parte del problema doméstico, pero el director admitió que su uso simultáneo complica aún más una red que ya arrastra equipos rotos y dificultades para reemplazarlos.

Transformadores que no llegan

La empresa provincial reporta 162 transformadores fuera de servicio: 37 de 19.000 kVA, 116 de 7.620 kVA y nueve de 2.400 kVA. Esas fallas alcanzan a 5.687 clientes. Con un promedio de tres personas por hogar, el funcionario estimó que más de 15.000 habitantes están vinculados a equipos que no funcionan.

La reposición viene demorada desde hace meses. Rodríguez Azpeitía reconoció que un transformador espera recambio desde el 23 de julio en un caserío ubicado antes de la zona industrial de Matanzas, donde 70 viviendas siguen sin electricidad. Otro equipo está pendiente desde el 3 de agosto.

La distribución se decide por antigüedad de la afectación. De los 16 equipos recibidos en los últimos días, se priorizaron los sitios con más viviendas perjudicadas: algunos abastecían a 10 hogares y otros a 50, y estos últimos pasaron primero.

La fábrica, frenada por falta de aceite

A la escasez de transformadores se suma un problema de insumos. El director admitió que la fábrica está "prácticamente parada" porque no tiene aceite, y que la provincia llevaba unos 15 días sin recibir equipos nuevos. La producción espera la llegada de ese insumo para retomarse. Las autoridades también atribuyen parte de los desperfectos al robo de aceite dieléctrico.

Ante la falta de repuestos, la Empresa Eléctrica de Matanzas anunció que reducirá los circuitos protegidos que abastecen a los hospitales. Con 12 seccionadores, busca liberar 19 megavatios que hoy se reservan para esas instalaciones y redistribuirlos entre otros circuitos. La intención es sostener el suministro hospitalario y, a la vez, achicar las horas de corte en el resto de la red.