El dirigente opositor israelí Gadi Eisenkot consiguió el respaldo de 67 recomendaciones parlamentarias, mientras que el primer ministro Benjamin Netanyahu quedó por detrás con 46. La diferencia coloca a Eisenkot en una posición ventajosa dentro del proceso de consultas, aunque el camino hacia el Ejecutivo no está resuelto: todavía debe negociar una coalición que le garantice mayoría.

Los números del respaldo

Las recomendaciones parlamentarias funcionan como un termómetro de los apoyos con los que cada bloque cuenta para formar gobierno. En ese conteo, Eisenkot superó a Netanyahu por 21 recomendaciones. El dato muestra un desplazamiento del respaldo hacia el sector opositor, pero no equivale a la investidura: la conformación de una coalición estable sigue siendo la condición pendiente.

Qué falta para asumir

Con las recomendaciones a favor, Eisenkot tiene el punto de partida para encarar la negociación con otras fuerzas. Esa instancia definirá si los apoyos se traducen en una mayoría capaz de sostener un gobierno. Por ahora, la ventaja numérica convive con la incertidumbre sobre los acuerdos que puedan cerrarse.

El escenario que deja abierto el conteo

Netanyahu, con 46 recomendaciones, queda detrás en el recuento, aunque conserva presencia en el tablero de negociación. La distancia entre ambos marca el nuevo equilibrio de fuerzas y anticipa una etapa de conversaciones que definirá quién logra reunir la mayoría necesaria para conducir el Ejecutivo.