El Gobierno reveló este domingo 2026 el nuevo modelo de asignación de los 25.000 autos híbridos y eléctricos que estarán libres de aranceles en 2027. El programa distingue entre fabricantes y diferentes tipos de importadores, y establece criterios de prioridad y límites de unidades.
Prioridad y requisitos
Los solicitantes que cuenten con antecedentes positivos en licitaciones de los dos últimos años tendrán preferencia. Además, deberán demostrar solvencia financiera, vínculo con la marca y poseer o iniciar la Licencia de Configuración de Modelo (LCM) o su equivalente.
"No se asignará más de lo solicitado", señaló el Gobierno.
Fabricantes: piso y distribución
Todas las automotrices que pidan unidades recibirán un mínimo de 750 autos. El resto, hasta completar los 25.000, se repartirá según una fórmula que considera la producción de 2024-2025 y la participación de cada marca en el mercado de vehículos electrificados.
Importadores: subcupos y categorías
El resto del cupo se divide entre importadores según su volumen de ventas en los dos años previos:
- Grandes importadores (> 9.000 unidades) acceden al 60 % del total.
- Medianos 1 (2.000-9.000 unidades) reciben el 12 %.
- Medianos 2 (700-2.000 unidades) obtienen el 6 %.
- Pequeños (< 700 unidades) disponen del 2 % (solo 500 autos).
- Nuevos importadores cubren el 20 % restante, dividido en 10 % para quienes ya invierten en infraestructura de carga (por ejemplo, Tesla) y 10 % para los demás.
Los importadores pueden participar en ambos grupos del 10 % siempre que no superen 2.500 unidades en total y mantengan un mínimo de 500 por marca.
Cómo se clasifican los importadores
La clasificación se basa en la suma de ventas de los dos últimos años del cupo:
- Más de 9.000 unidades → Grandes.
- Entre 2.000 y 9.000 → Medianos 1.
- Entre 700 y 2.000 → Medianos 2.
- Menos de 700 → Pequeños.
Los conglomerados económicos se considerarán como una única entidad aunque presenten la solicitud bajo distintas empresas.
Impacto en el mercado
Según analistas de la Adefa, el nuevo esquema favorece a marcas que dependen del cupo como motor principal de ventas, mientras que las automotrices locales lo usarán como complemento de su portafolio. La asignación del 10 % a Tesla marca una ventaja significativa para la compañía en el mercado argentino.