Dos trenes de pasajeros chocaron este domingo en Al Ayat, un distrito de la provincia egipcia de Giza ubicado a unos 55 kilómetros de El Cairo, y el saldo provisorio es de siete muertos y 112 heridos. Entre los fallecidos figura el maquinista de una de las formaciones, según informaron las autoridades. El episodio ocurrió sobre el corredor ferroviario que conecta la capital con Asuán, en el sur del país.
El Ministerio de Transporte y la empresa estatal Ferrocarriles Nacionales de Egipto precisaron que el tren 134, que iba de Giza a Fayum, embistió por detrás al convoy 2010, que se dirigía de El Cairo hacia Asuán. La primera inspección mostró que el impacto se produjo contra el último vagón de la segunda formación, que se encontraba detenida sobre la misma vía y en el mismo sentido de circulación. Por qué ese tren estaba inmovilizado es una de las preguntas centrales de la pesquisa, que todavía no tiene una hipótesis confirmada.
Asistencia y estado de los heridos
El Ministerio de Salud confirmó las 112 personas lesionadas y desplegó 72 ambulancias para trasladarlas. Setenta y dos fueron llevadas al Hospital Al Wasta, 33 al Hospital Al Ayat y siete al Hospital Atfih. Las autoridades reportaron que 45 pacientes ya recibieron el alta, mientras el resto sigue internado por contusiones y abrasiones en el tórax y las costillas, fracturas en extremidades, pelvis y vértebras, además de lesiones en la cabeza y el rostro.
Vecinos de Kafr Girza, una localidad próxima al lugar del choque, se sumaron a las primeras tareas de rescate. Ayman Gamal, residente de esa población, relató que los habitantes se acercaron a los vagones para ayudar a sacar pasajeros y que vio evacuar a unos 80 heridos. Según su testimonio, algunas personas quedaron atrapadas en uno de los coches del tren que estaba detenido y fueron halladas sin vida cuando los rescatistas consiguieron retirarlas.
La investigación y el pedido del presidente
Personal de Protección Civil, fuerzas de seguridad y equipos ferroviarios acordonaron la zona para trabajar en el lugar. La empresa estatal envió grúas y maquinaria para retirar los restos, mover los vagones dañados y liberar las vías, con el objetivo de restablecer el servicio en ambos sentidos de la línea.
El presidente Abdel Fattah al Sisi aseguró que ordenó acelerar la investigación y garantizar la atención médica de los afectados. También reclamó que se determinen responsabilidades:
"Agilicen la investigación de las circunstancias del accidente y exijan responsabilidades a quienes resulten negligentes", expresó en un mensaje difundido en redes sociales.
La Fiscalía envió investigadores al sitio y dispuso peritajes sobre el estado de las formaciones, las condiciones de circulación y los elementos técnicos vinculados al choque. El trabajo incluirá la recolección de testimonios y deberá establecer si hubo errores operativos, fallas humanas o problemas de señalización.
Un sistema ferroviario bajo presión
El siniestro se suma a una serie de accidentes que mantienen en alerta al sistema ferroviario egipcio, afectado históricamente por deficiencias de mantenimiento y problemas de gestión. El Gobierno anunció planes para renovar trenes, vías y mecanismos de seguridad, pero los incidentes continúan. En marzo de 2021, dos accidentes ferroviarios dejaron alrededor de veinte muertos cada uno y centenares de heridos.
En septiembre pasado, dos trenes de carga también colisionaron en Al Ayat, y el conductor y su asistente resultaron heridos. La investigación deberá determinar si ambos hechos guardan relación. La tragedia más mortífera del país ocurrió en 2002, cuando un incendio se propagó por un tren nocturno que viajaba de El Cairo hacia el sur y causó más de 300 muertes.