La ruta 3 se extiende por más de 3.000 kilómetros entre la Capital Federal y Bahía Lapataia, en Tierra del Fuego. Es el corredor terrestre que conecta el centro del país con el extremo sur del continente y, en el camino, atraviesa cinco provincias.
El recorrido combina tramos de asfalto recto con paisajes costeros: la traza acompaña buena parte del litoral atlántico y deja al alcance reservas naturales y localidades con historia propia. Para completarlo, hay un paso que no admite alternativa: el Estrecho de Magallanes se cruza en ferry.
Un recorrido por etapas
Quien encara el viaje completo necesita planificar tiempos y paradas. La ruta no es solo una vía de conexión: funciona como un itinerario turístico en sí mismo, con puntos que invitan a bajarse del auto y recorrer.
El tramo final, ya en territorio fueguino, desemboca en Bahía Lapataia, dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego. Allí termina el recorrido y también la traza de la ruta, que se convierte en el cierre simbólico del viaje.
La Patagonia, a ritmo de carretera
La propuesta apunta a quienes prefieren conocer el sur con el auto como protagonista: avanzar sin apuro, detenerse en pueblos y reservas y atravesar paisajes que cambian con cada provincia. El cruce en ferry del Estrecho de Magallanes es el momento más singular de la travesía y el que exige coordinar horarios.
Con más de 3.000 kilómetros por delante, la ruta 3 se consolida como una de las grandes experiencias de viaje por carretera de la Argentina, desde la ciudad hasta el confín del país.