La gala de MasterChef Celebrity de este jueves tuvo un condimento extra además de las hamburguesas: Edith Hermida volvió a hacer valer el beneficio de su medalla plateada y esta vez la perjudicada fue Rocío Robles. La conductora de Bendita ya había usado el mismo recurso dos semanas antes contra Karina Mazzocco, y en esta oportunidad repitió el argumento de que su compañera es "linda" y "le gusta hacer buena letra".
El mecanismo lo explicó Wanda Nara al llamar al frente a Hermida, una de las dos mejores de la ronda anterior: en lugar de los dos minutos de asistencia del jurado que recibiría cualquier participante, tendría cuatro, y esos dos extra salían del tiempo de un rival. La decisión de Hermida fue inmediata y apuntó a Robles, a quien calificó como una "mosquita muerta".
Un ida y vuelta picante
El clima se tensó cuando las dos se cruzaron. La modelo le reprochó a la conductora haberse quedado con el programa de un amigo suyo, en alusión a Bendita y Beto Casella, mientras que del otro lado la llamaron "la novia de", por su vínculo con Adrián Suar. El intercambio quedó como uno de los momentos más comentados de la noche.
La consigna de la producción recreó el estilo de una cadena de comida rápida que homenajea al empleado del mes: cada participante tenía su retrato colgado en el estudio y debía preparar una hamburguesa completa con papas fritas y un aderezo elaborado. Maru Botana lo resumió así: "Ser un buen empleado o cocinero es aprovechar los tres minutos de mercado y los 60 que van a tener para preparar sus platos".
Germán Martitegui anticipó que no habría obstáculos y que, cada vez que Wanda colgara la foto de un concursante, uno de los tres jurados lo asistiría durante dos minutos. En el caso de Hermida, ese lapso se duplicó y quien se acercó a su estación fue Damián Betular, que se ocupó de la fritura de las papas y de la cocción de la carne, pese a que sus colegas señalaron que debía asesorar sin tocar los ingredientes.
Hamburguesas bajo la lupa
El primero en presentarse fue Pablo Giralt, con una hamburguesa de tomates asados, panceta, omelette, mayonesa de hierbas y papas fritas. Martitegui fue crítico: "Son como 400 gramos de carne y no sé si son necesarios. Están muy sabrosos los tomates y la panceta, y yo nunca lo había comido con omelette, pero no está mal, pero falla la proporción". Betular sumó que la carne no se dejaba cortar y que una hamburguesa tiene que poder comerse sin desarmarse.
Después pasó Pablo Migliore con una triple de cheddar, panceta, cebolla y ananá caramelizadas, salsa agridulce y papas. A Botana le gustó la combinación y destacó la cocción y la condimentación, aunque Betular marcó que el aceite estaba demasiado caliente en la segunda fritura de las papas.
La noche tuvo además un invitado de lujo: el colombiano Carlos Vives, que recordó sus comienzos en un restaurante que arrancó en un garaje y habló de las recetas familiares y de la diversidad de su país. La China Ansa también se sumó a la ronda de hamburguesas con huevo, panceta, cebolla caramelizada y pepinos agridulces, en una gala que mezcló cocina, estrategia y roces entre compañeras.