La puja entre la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se aceleró justo cuando faltan tres semanas para el final del período ordinario. La disputa, lejos de ser discreta, fragmentó todavía más la agenda de la Cámara alta y enrareció el vínculo con los aliados que suelen acompañar al oficialismo en el recinto.
Esos legisladores no ocultan su malestar. Prefieren tratar con la senadora antes que con Balcarce 50 y, antes de estampar su firma en algunos dictámenes, esperan que el Ejecutivo cumpla lo que prometió. Un senador cercano a ambos espacios lo resumió con crudeza: "Si Bullrich se compromete a algo, lo hace. No puedo decir lo mismo de Balcarce 50. Es exasperante".
La desconfianza que frena despachos
El episodio que mejor grafica el clima ocurrió con la firma del despacho de la nueva ley de discapacidad. Desde una oficina del oficialismo señalaron que el Ejecutivo respaldó al titular de Diputados, Martín Menem, para que no perdiera y le concedió casi todo a la oposición, todo envuelto como acuerdo. "Hasta horas antes del plenario pedían cambiar el proyecto. ¿Así quieren que confiemos?", dispararon.
La desconfianza tiene una consecuencia concreta: si el Gobierno no envía las ternas judiciales que reclaman las bancadas que habitualmente lo acompañan, desaparecen rúbricas y se frenan despachos. La ansiedad oficialista por aprobar solo los pliegos que le interesan ya dejó de ser una advertencia.
Karina Milei en Diputados y la interna libertaria
La hermana del Presidente desembarcó en Diputados junto al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y dos senadoras oficialistas, en principio para dar un seminario de formación. Se movió fuera de foco y al día siguiente circularon operaciones. Una de esas legisladoras fue Nadia Márquez (Neuquén), todavía resistida por los dialoguistas desde que intentó quedarse con la presidencia de la comisión de Acuerdos a horas de la muerte de su compañero de bancada Juan Carlos Pagotto (La Rioja).
El recelo por quién respalda Karina Milei también genera cortocircuitos puertas adentro. Para el Consejo de la Magistratura, hay oficialistas que ven con mejores ojos a la fueguina María Belén Monte de Oca, con buen desempeño en comisiones y recinto.
La Casa Rosada da por descontado que tendrá dos butacas en ese organismo, aunque los números no la favorecen del todo. En el recambio de diciembre de 2023, La Libertad Avanza contaba con 20 legisladores —Luis Juez se sumó en febrero de 2024— frente a 22 del kirchnerismo y el peronismo. Días atrás, el cristinismo incorporó al riojano Fernando Rejal y llegó a 22, mientras que los mileístas hoy son 21.
Un calendario cargado para el tramo final
La semana próxima tendrá poco movimiento parlamentario por la visita papal y el feriado del miércoles 11 por el día del personal legislativo. La carga quedará para los últimos 15 días de sesiones ordinarias: se apuntan el jueves 19, el miércoles 25 —con el informe de gestión del jefe de Gabinete, Diego Santilli— y el jueves 26. La ley de discapacidad se sancionaría, en principio, en la primera de esas jornadas.
El viernes hubo una pequeña señal de recomposición: apareció el dictamen de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, con el 15% de venta de tierras a extranjeros que la oposición impuso al karinismo y a Menem en Diputados. Aun así, el malestar de los aliados sigue condicionando cada firma.