Rocío Marengo volvió sobre uno de los episodios más incómodos de su carrera: haber señalado públicamente a Aníbal Lotocki cuando casi nadie lo cuestionaba. Lo hizo en Podemos Hablar (Telefé), el ciclo que conduce Andy Kusnetzoff, y recordó que su advertencia le costó cartas documento y mediaciones judiciales impulsadas por el propio médico.
La conductora y actriz contó que se enteró de la situación mientras trabajaba en un espectáculo de revista de Carmen Barbieri, donde varias compañeras empezaban a operarse con Lotocki. Su experiencia laboral en Chile le había dado información clave: el cirujano había intervenido a pacientes en departamentos particulares y las autoridades chilenas le habían prohibido el ingreso al país.
Con esos datos, fue al programa Intrusos, entonces conducido por Jorge Rial, y alertó en vivo. Según relató, les advirtió a sus colegas que el médico que promocionaban no podía entrar a Chile por las denuncias que acumulaba.
La reacción del entorno
La respuesta no tardó. "Me mandaron carta documento, fui a mediaciones", contó Marengo sobre los movimientos legales que inició el cirujano tras la denuncia televisiva. Sus compañeras de elenco, que habían accedido a las operaciones por canje, también la cuestionaron.
"Se pensaban que uno lo decía porque, no sé, o para buscar pelea", describió la actriz.
Marengo sumó una reflexión sobre la responsabilidad de quienes tienen exposición mediática: "La realidad es que uno tiene que ser muy consciente cuando está en los medios y promocionás". En ese momento, según reveló, le decía "Locoti" al médico en alusión a su comportamiento, un gesto que tensaba aún más el vínculo con sus colegas.
El fallo que cerró la discusión
El tiempo terminó dándole la razón. En octubre de 2026, la Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a ocho años de prisión para Lotocki por las lesiones graves causadas a cuatro mujeres: Silvina Luna, Stefanía Xipolitakis, Pamela Sosa y Gabriela Trenchi. La sentencia, firmada por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, rechazó el recurso de queja de la defensa e incluyó diez años de inhabilitación para ejercer la medicina.
La causa determinó que el médico aplicó a las pacientes un relleno con microesferas de polimetilmetacrilato (PMMA) en zonas y cantidades no recomendadas, lo que les provocó granulomas. También se estableció que ocultó información que estaba obligado a brindar antes de cada intervención.
El caso de Silvina Luna fue central en la causa. Lotocki la operó en 2011 y su deterioro de salud derivó en su muerte, aunque la condena firme no incluye ese hecho: se limita a las lesiones graves. La primera sentencia había sido de cuatro años, en febrero de 2022. La Sala III de la Cámara Nacional de Casación la elevó a ocho al incorporar el delito de estafa, y en abril de 2025 la Sala II la confirmó.
El costo personal
Marengo no evitó el peso de lo ocurrido. "Falleció una amiga, hay chicas que la están pasando mal, sufren, no se pueden sentar del dolor", dijo con visible emoción.
"Lamentablemente el tiempo me dio la razón, porque no me hubiese gustado tener razón", cerró.
La condena firme se conoció mientras Lotocki enfrenta otro proceso ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.° 17, donde es juzgado por el homicidio de Christian Zárate, un paciente de 50 años que murió tras una cirugía estética en el Centro Médico Conde (CEMECO) en abril de 2021. Según la investigación, el médico se ausentó del quirófano durante unos 40 minutos en medio de la intervención.