Fiorel, la joven cantante argentina, abrirá su nuevo espectáculo 'Crezco del viento' este domingo 25 de octubre en el local La Carbonera, ubicado en el barrio de San Telmo. En el escenario compartirán Sol Portillo (vientos) y Martín Quaglia (guitarra), bajo la producción de Darío Arellano. El concierto marca su primera presentación pública después de la muerte de su padre, el legendario cantautor Piero, ocurrida hace dos semanas.

Orígenes musicales

Nacida como Fiorella De Benedictis, creció rodeada de acordes y conversaciones sobre el oficio. Su padre, Piero, y su madre, Mariana Schettini, formaban el núcleo musical del hogar. Desde los ocho años, ingresó al Coro de Niños del Teatro Colón, donde participó en óperas y festivales. Esa experiencia marcó su relación con la escena artística.

"Recuerdo que de pequeña me subía a la mesa y cantaba como si fuera un micrófono", recordó Fiorel.

A los 23 años decidió enfocarse en el folklore, pese a haber explorado jazz y otros géneros. Busca una voz propia sin quedar atrapada en el apellido familiar.

El proyecto 'Crezco del viento'

El espectáculo combina canciones tradicionales, poesía y momentos de improvisación. Con Sol Portillo en los instrumentos de viento y Martín Quaglia en la guitarra, la propuesta pretende recorrer distintos paisajes de la música popular argentina.

El productor Darío Arellano supervisa la puesta en escena, garantizando una mezcla de tradición y experimentación.

"La música se volvió mi refugio después de la pérdida de mi padre", explicó Fiorel.

El legado de Piero

Aunque su padre ya no está, su consejo sigue presente. Fiorel asegura que la sinceridad de Piero le enseñó a mirarse y a confiar en su camino artístico.

"Papá siempre me apoyó y me decía la verdad, eso me ayudó a construir mi propio camino", afirmó la cantante.

El público podrá vivir esa herencia sonora el 25 de octubre en La Carbonera, una cita que la artista describe como un paso hacia la libertad creativa.