Bersuit Vergarabat pondrá el broche a un cuarto de siglo de "Hijos del Culo" con un show el martes 3 de noviembre a las 19 en el Movistar Arena de la Ciudad de Buenos Aires. La fecha llega después de una gira que pasó por el Microestadio de Ferro —con dos funciones agotadas— y por escenarios de España, Ecuador, Uruguay, México y Colombia. Para los próximos meses, el grupo tiene previsto seguir por Perú y Chile.
El festejo no es solo en vivo: la banda editó una producción especial de 20 canciones grabadas en vivo, con invitados que revisitan los temas históricos. Entre ellos aparecen Lali Espósito, Luck Ra, Nahuel Pennisi, Lisandro Aristimuño, Los Pérez García, Cucuza Castiello, Francisco Charco y Willy Bronca. La idea conecta generaciones distintas alrededor de un repertorio que, según sus autores, sigue interpelando.
Un disco que retrató una época
Editado en 2000, el álbum armó un catálogo de personajes de barrio reconocibles en cualquier cuadra: el gordo motoneta, el viejo de arriba, la negra murguera. Esa mezcla de rock, cumbia, murga, chacarera y electrónica, con producción de Gustavo Santaolalla, le valió Doble Platino y dejó clásicos como "Desconexión Sideral", "Toco y me voy", "Negra Murguera" y "La Bolsa".
Juan Subirá, el integrante más antiguo de la formación, contó que las canciones se gestaron entre fines de 1999 y principios de 2000, cuando el grupo se encerró en una quinta para grabar los demos. "Algunas habían nacido ahí nomás, entonces estaban muy frescas y costaba encontrarles trasfondo", explicó. Con los años, agregó, aparecieron otras lecturas: "Caroncha", por ejemplo, habla de la violencia intrafamiliar y del castigo que recibe un chico que de grande se vuelve violento.
La foto que se repite 25 años después
La tapa del aniversario recupera a la misma protagonista de la edición original: Agustina, sobrina del fotógrafo Salvador Batalla, autor de aquella imagen. "Fue fácil ubicarla, pero no estaba en la Argentina. Igual volvió, y aceptó hacer la foto. Ahora creo que tiene 33 años y es médica", relató Subirá.
El músico también se refirió a la vigencia del material y a la comparación con el presente. Dijo que varias letras dialogan con la actualidad porque "hay muchas cuestiones que se parecen demasiado" a la Argentina que se encaminaba a la crisis de 2001. Y sobre una eventual reunión con Gustavo Cordera, fue cauto: "El tiempo dice que no, pero no es imposible".