Microsoft Paint, la aplicación de dibujo que viene con Windows desde hace cuatro décadas, arrastra una vulnerabilidad que permite a un atacante correr código malicioso en la computadora de la víctima sin que esta haga nada. El fallo fue bautizado CVE-2026-83844 y el Microsoft Security Response Center le puso 8,1 puntos sobre 10, una nota que lo ubica entre los problemas serios.

La falla es un out-of-bounds read, es decir, una lectura de memoria fuera de los límites que la aplicación debería respetar. El vector de ataque es la red, no exige privilegios previos y tiene alta complejidad de ejecución. En criollo: alcanza con abrir una imagen manipulada para que el código se dispare solo, sin clics ni permisos de por medio.

El parche llegó, pero no a todos

Microsoft publicó la corrección el 13 de octubre, en el habitual Patch Tuesday, el día del mes en que la compañía libera sus actualizaciones de seguridad. Hasta ahí, la historia parecía cerrada. El detalle es que la solución no aterrizó en todos los equipos.

El medio especializado Windows Latest revisó su propia instalación y se topó con la versión 11.2603.251.0, anterior al parche, en lugar de la 11.2609.401.0, que es la que Microsoft señala como corregida. No fue un caso aislado: varios antivirus empezaron a marcar a Paint como una aplicación desactualizada, y usuarios y administradores de sistemas reportaron lo mismo en foros como Microsoft Q&A y Reddit. En todos los casos, la actualización automática estaba activada, así que no se trataba de un descuido de configuración.

A la confusión se sumó otro dato. En un primer momento, Microsoft identificó la versión 11.2605.91.0 como la que resolvía el problema, pero la Microsoft Store seguía entregando la anterior, 11.2605.81.0. Después, la guía oficial de actualizaciones pasó a indicar la 11.2609.401.0 como la definitiva. Quedó la duda de si el número inicial fue un error. Tampoco está claro si la falla nació en la distribución de la actualización o en el propio Paint.

Cómo saber si tu equipo está protegido

Ante la incertidumbre, conviene no confiar solo en lo que muestra la Microsoft Store y chequear la versión instalada de forma directa. El camino es abrir una ventana de PowerShell con permisos de administrador: clic derecho en el menú Inicio y elegir Terminal (Admin).

Con la terminal abierta, hay que ejecutar este comando:

Get-AppxPackage Microsoft.Paint | Select-Object Name, Version

El resultado devuelve el número de versión de Paint que tiene el equipo. Ese dato hay que compararlo con la 11.2609.401.0, la que el aviso oficial de seguridad de Microsoft marca como corregida. También se puede consultar desde la Configuración de Windows, en la sección de aplicaciones instaladas, aunque ahí puede hacer falta entrar en opciones avanzadas para ver el número completo.

Qué hacer si la versión sigue vieja

Si la verificación muestra una versión anterior a la recomendada, el primer paso es buscar actualizaciones a mano desde la Microsoft Store. Para los administradores de sistemas que no consigan la corrección por esa vía, quedan medidas temporales: restringir la apertura de imágenes de fuentes no confiables o, directamente, desinstalar Paint en aquellos equipos donde la aplicación no sea indispensable.

El episodio se suma a otros problemas recientes de seguridad que afectaron a componentes de Windows, y deja una señal de alerta sobre el mantenimiento de aplicaciones que muchos usuarios dan por sentadas. La recomendación oficial sigue siendo verificar la versión instalada y no quedarse solo con el aviso de la tienda de aplicaciones.