Durante el duelo de la Super Rygbi Cymru entre Llandovery RFC y Ebbw Vale, Curtis Gregory, segunda línea de los Steelmen, pisoteó intencionalmente a Joe Powell, capitán de Llandovery, lo que le valió una tarjeta roja inmediata.
La jugada y la sanción
A falta de cuatro minutos para el descanso, Powell estaba en el suelo con el brazo alrededor de la pierna de Gregory. Al liberarse, Gregory descargó todo su peso sobre la pierna extendida, apuntando a la zona de la rodilla.
El árbitro Craig Evans, a pocos metros del incidente, no dudó en señalar la falta y mostró la tarjeta roja. > "Tenemos un pisotón de este jugador. No vi provocación alguna. Tarjeta roja", informó al capitán de Ebbw Vale.
Con Ebbw Vale reducidos a 14 jugadores, el conjunto mantuvo la presión y, pese a la desventaja, logró remontar para imponerse 31-15.
Reacción en redes y posibles sanciones
El video se viralizó rápidamente en redes sociales, generando miles de comentarios que lo calificaron como vil y exigieron una sanción ejemplar. > "Fue algo horroroso, podría haberle causado una lesión permanente. No debería volver a jugar", escribió un aficionado.
Según el reglamento de World Rugby, los pisotones pueden acarrear entre dos partidos y hasta 52 semanas de suspensión; en casos de intencionalidad extrema, la normativa contempla la posibilidad de una prohibición de por vida.
La Welsh Rugby Union (WRU) aún no ha anunciado la duración de la sanción y espera el informe oficial del árbitro para iniciar el proceso disciplinario.
Datos del agresor
Gregory mide 1,93 m y pesa 108 kg, está en su quinta temporada con los Steelmen y se aproxima a las 100 apariciones. Su familia tiene tradición en el club: su padre, Mark, también jugó, y su hermano menor, Max, está en las categorías juveniles.
La agresión se produce dentro de un ruck, una zona donde el jugador en el suelo está totalmente vulnerable, contraviniendo el principio tácito de que el contacto físico debe limitarse a la disputa legítima del balón.