Un nuevo testimonio se sumó a la causa penal contra Hernán Casciari y Orsai Audiovisuales. Nicolás Expósito, uno de los socios productores que integra el grupo de 18 denunciantes, contó en el ciclo Lape Club Social que puso 500 dólares en la película La muerte de un comediante, dirigida y protagonizada por Diego Peretti, y que tras el estreno recuperó alrededor de 14 dólares.

El eje de su reclamo, aclaró, no pasa por asumir que una inversión puede salir mal. "El tema no es si hubo un riesgo en la inversión. Uno sabe que puede perder. El problema es que, cuando pedimos papeles, documentación o el valor de los bonos, no nos explican nada", sostuvo.

Cómo funcionaba el sistema de bonos

Expósito llegó al proyecto después de seguir los contenidos de Casciari en YouTube y otras plataformas. No había participado de iniciativas anteriores de Orsai, como la vinculada a Canelones, pero la modalidad de financiamiento colectivo le resultó atractiva. Según relató, se podía aportar desde 50 dólares y cada inversor compraba bonos que lo convertían en socio productor de la obra.

En su caso, los 500 dólares equivalieron a 10 bonos. El interés inicial, dijo, no era obtener una ganancia extraordinaria, sino formar parte de un proyecto cultural que involucraba a la comunidad en la producción y difusión de una película.

Las dudas aparecieron cuando los socios empezaron a reclamar precisiones sobre los números. "Cuando empezamos a pedir los papeles y los rendimientos de cuenta, nos mandaban un Excel", afirmó. Para Expósito, esa planilla no alcanzaba para reconstruir los ingresos del film, los gastos ni la proporción que correspondía a cada bono.

La objeción: transparencia, no rentabilidad

El denunciante cuestionó que los aportantes recibieran información general sobre la recaudación en salas sin respaldo documental para verificar los cálculos. "Te muestran que ingresó una plata o que hubo un saldo de entrada de dinero de los cines. Pero cuando querés saber qué te corresponde por los bonos, te ponen un monto como si fuera el que te toca, sin explicarte nada", expresó.

Sobre el retorno que obtuvo, fue concreto: "Fue un 2.5 o 2.6, por 14 dólares de los 500". Aun así, insistió en que el bajo rendimiento no es el corazón de su planteo. "Podés tener un riesgo en una inversión. Eso no lo estamos negando", dijo, y agregó: "Por ahí me están pagando mal el valor del bono, menos de lo que corresponde o más de lo que corresponde. Nosotros pedíamos transparencia".

Sin contrato individual y con términos que no se leen

Consultado sobre las condiciones que aceptaban los inversores, Expósito indicó que no firmó un contrato individual. El mecanismo se apoyaba en los términos y condiciones que aparecían durante el proceso de inscripción. "Tenías los famosos términos y condiciones que aparecen en las aplicaciones. Como estás rellenando un formulario, hay cosas que no se leen", explicó.

También señaló que parte de los aportantes se sumó a partir de los mensajes que Casciari difundía en redes sociales, y que algunos pudieron haber invertido con expectativas de rendimiento que no se correspondieron con lo que finalmente recibieron.

La denuncia penal contra Casciari y Orsai Audiovisuales reúne a 18 personas y apunta a la falta de información detallada sobre el destino de los aportes y los rendimientos. El caso sigue su curso judicial.